
Alberto José es un talentoso cantante venezolano, nacido en la vibrante ciudad de Maracaibo,
en el occidente del país. Desde joven, su voz melodiosa y su pasión por la música lo
convirtieron en un ícono local, cantando en donde le fuera posible y siempre que hubiera
alguien interesado en sus melodías. Sus letras, llenas de amor por la vida resonaban en los
corazones de quienes escuchaban.
Tanto así que a sus 17 años vivió su primera experiencia en grabación, en aquellos años en
formato de cinta de cassette; donde presentó 4 covers, iniciando así su camino como solista…
Dos años después comienza a escribir y seleccionar sus primeros temas, para su primera
producción musical inedita, donde escribe seis de sus ocho temas, fungiendo también como
productor artistico y ejecutivo. Bajo el título “MI GRAN SUEÑO” en formato LP de vinilo y
editado en CD años despues.
En la segunda entrega de su producción, sigue sorprendiendonos con un CD cargado de
romance y pasión, siendo un nuevo estilo para él, pero con su brillante color de voz pone su
toque íntimo y personal a 9 temas de autores internaionales de géneros como el bolero y la
ranchera, titulada “REGALAME ESTA NOCHE”.

Sin embargo, a medida que la situación en Venezuela se deterioraba, tuvo que tomar una
decisión dolorosa, pero inevitable.Alberto tomó la difícil decisión de emigrar. Sabía que si
quería continuar su carrera y garantizar un futuro mejor para su familia, tendría que dejar
Venezuela atrás. Con el corazón en la mano y sus sueños al hombro, Alberto se despidió de su
hogar y partió hacia España; país que prometía nuevas oportunidades y una vida más estable.
Su siguiente proyecto fue “EPERANZAS TODAVIA” donde incluyó 12 temas de su autoría.
Alberto José realizó un tributo al Puma, José Luis Rodriguez, con su tema “Tengo derecho a
ser feliz”, donde también incluye temas bailables, covers bajo el título “BAILEMOS UN RATO”
Barcelona donde actualmente promociona su tema «AMARTE A TÍ” se convirtió en su segundo
hogar, y aunque siempre lleva a Venezuela en el corazón, Alberto encontró en la música una
manera de unir sus dos mundos. Su historia, como la de muchos otros, es un testimonio del
poder de la música para trascender fronteras y curar el alma, incluso en los momentos más
difíciles.
