
Sara Chávez nació en San Miguel, departamento de El Salvador, en una familia
muy humilde y de creencias religiosas
muy profundas, creció en un hogar tradicional donde se le inculcaron valores,
como el respeto, la solidaridad y amor al
prójimo.
Su vida se vio marcada desde que se
convirtió en madre aún siendo muy jóven,
pero eso no le impidió enfrentar el más
amoroso y difícil reto de conciliar su vida
personal y laboral.

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Sus estudios se vieron limitados a graduarse de Bachillerato Comercial Ejecutivo,
y desempeñó sus profesión por 5 años
trabajando en la Unidad de Gobierno
Militar de su país El Salvador. Hace marcación en el hecho de que una persona
que no ha tenido estudios avanzados,
nunca debe limitarse en aprendizaje pues
ella se ha venido formando por medio de
cursos como, maquilaje profesional, Oratoria, Inglés, Comercio Electrónico, Diseño
gráfico, marca personal y Periodismo.
Enfrentada a un matrimonio fracasado, ya
por segunda vez la maternidad había
tocado a sus puertas y viéndose limitada
de recursos decide emprender la dura
travesía de emigrar a Estados Unidos,
donde trabajó en el área de Hostelería y
Restaurante.
Habiendo cumplido sus objetivos volvió a
El Salvador donde inauguró su propio
local de comida típica salvadoreña,
fundando “PANES Y PUPUSERIA
SARITA”
En el año 2014 Sara Chávez volvería a
enfrentar lo que para su vida sería el más
amargo trago que una madre pudiese
pasar… su hijo se convertiría en una de las
víctimas de la más sangrienta guerra
social que ha experimentado su país a lo
largo de la historia, donde según estadísticas en ese período se registraron alrededor de 60 a 70 asesinatos diarios.
