En fechas pasadas y durante todo el mes de septiembre la comunidad salvadoreña en Barcelona ha celebrado diferentes fiestas civícas por la independencia de El Salvador yVCentroamérica. Pero hay un evento en especial que tuvo lugar el día 28 de septiembre en Cornellá de Llobregat que ha hecho historia, donde los empresarios salvadoreños SIFREDO ALFONSO, WALTER FUNES y ELISA MEJÍA, propietarios del Bar Cafetería Eli, han tomado la iniciativa y celebrar por todo lo alto esta memorable fecha, donde la participación de los salvadoreños a sido masiva, recalcando con ello que estos eventos no solo permiten a los salvadoreños reconectar con sus raíces, sino también compartir su cultura con personas de otros países y tener un espacio para el esparcimiento y convivio en comunidad.
Dicho evento contó con la presencia de varios artistas como El Charro Puro Corazón, Jorman El Rancherito, Erika La Voz Romántica y la tan esperada actuación de los internacional Jhosse Lora, que fue el momento más explosivo de la noche poniendo a bailar a todo el público con sus inolvidables temas que los han convertido en un ìcono distintivo de nuestros artistas nacionales; grupo musical internacional que ha cruzado el océano para dar un espectáculo a sus compatriotas radicados en el continente europeo, quienes los recibieron con ovaciones, aplausos y por supuesto el momento en que los artista hicieran la memorable foto del recuerdos con sus fanáticos. Este tipo de interacciones cercanas y personales entre los artistas y el público fué lo que hizo que este evento sea aún más inolvidable. Además, la conexión cultural y emocional que se vivió en estas celebración es única, especialmente cuando los artistas logran llevar un pedacito de casa a sus compatriotas en tierras lejanas
Durante la celebración, los asistentes disfrutaron de una noche bailable, de nuestra gastronomía, rifas, venta de souvenirs y prendas alusivas de El Salvador, mucho entretenimiento y diversión para chicos y grandes.
Todo esto fue el elemento clave para crear ese ambiente festivo que transportó a los asistentes hasta su tierra natal. Fue un día lleno de orgullo, alegría y nostalgia, además de una oportunidad para que la diaspora viviera la cultura salvadoreña aun fuera de sus fronteras.
Hemos logrado el objetivo y con las expectativas superadas, ya que nuestra misión era dar a los salvadoreños un momento de entretenimiento sano y de calidad, algo que nunca se había hecho antes y pensamos que estas actividades son las que todos se merecen para poder mantener ese lazo fuerte de hermandad de todos los que vivimos en el exterior y causar un impacto positivo en esta sociedad y dar una buena imagen de nuestro país; expresaron los organizadores satisfechos y profundamente agradecidos con cada asistente.







