La fiesta empieza la tarde del cinco de enero. En ella, los Reyes Magos recorren las calles de todos los pueblos y ciudades de España en una cabalgata llena de fantasía y magia y en la que no pueden faltar los caramelos. Todos los niños de España quieren ver a los Reyes Magos de Oriente, en un intercambio de miradas, los que han sido muy buenos y que por eso esperan los regalos que les han pedido en sus cartas. Es especialmente bonito ver como ese día no son solo los niños los que buscan a los adultos para que les lleven a ver la cabalgata, sino que también los adultos buscan a los niños para poder ir a ver a los Reyes con ellos, y así revivir la ilusión y la inocencia de la infancia, a la vez que recordar a aquellos que les llevaron de niños a ver la cabalgata.
Uno de los días más bonitos del año es el día de Reyes. La ilusión es la protagonista de esta fecha que ha marcado una tradición en España.
Los Reyes Magos, una tradición navideña española que se celebra con enormes y espectaculares cabalgatas en todas las ciudades y pueblos del país, grandes o pequeñas, donde se reparten dulces y regalos a todos.
Cuba, Portugal, Puerto Rico, Argentina, Venezuela, Italia, Bolivia, Perú, México, Francia o Brasil son algunos de los países que mantienen ciertas tradiciones para ese día, mientras que en España a partir del siglo XIX se inició la tradición de dar regalos a los niños en la noche de Reyes. Fue en el año 1866 cuando se celebró la primera cabalgata de Reyes Mago; En la localidad de Alcoy, pero fue un par de décadas después, a partir de 1885, cuando la tradición se formalizó por parte del Gobierno y se extendió al resto del país, siendo adoptada en otros países de cultura hispana, convirtiéndose en una tradición de cada año.
La celebración de los Reyes Magos tiene su origen en el Nuevo Testamento, donde se dice que los Reyes Melchor, Gaspar y Baltasar viajaron durante la noche, desde los confines más remotos de la tierra para llevarle regalos a Jesús, a quien reconocían como el Hijo de Dios. Así, el día 6 de enero se conmemora en varios países del mundo la adoración del Niño Jesús por parte de los tres reyes magos.
Más allá de la magia y la tradición, la noche de Reyes Magos mueve millones de euros en la economía española y latinoamericana. La industria juguetera, el comercio y el turismo se ven fuertemente impulsados por esta celebración que cada año gana más adeptos entre chicos y grandes.





