0 8 mins 11 meses

Orquídea Elías es una psicóloga clínica, docente universitaria y especialista en salud mental, enfocada a terapia de pareja y relaciones, reconocida por su compromiso con el bienestar emocional y su capacidad para equilibrar los retos personales y profesionales. Originaria de San Miguel, El Salvador, Orquídea se ha dedicado a transformar vidas a través de su experiencia clínica y educativa, inspirando a sus pacientes y estudiantes a superar obstáculos y alcanzar su máximo potencial.

Como madre y profesional, ha enfrentado desafíos significativos, incluidos momentos de injusticia laboral y situaciones que pusieron a prueba su resiliencia. Estas experiencias la motivaron a redoblar esfuerzos y convertirse en una líder que no solo defiende su propio lugar, sino que también abre puertas para otras mujeres. Su trabajo destaca por su enfoque en la empatía, la conexión y la promoción de un cambio positivo tanto en individuos como en comunidades.

Hablando de su experiencia laboral, es Coordinadora de la Clínica Psicológica – Universidad de Oriente; Liderando proyectos de salud mental orientados a estudiantes y personal universitario, promoviendo el bienestar integral. Diseña programas de intervención psicológica especializados en terapia de pareja y desarrollo emocional. Implementa estrategias de capacitación para formar profesionales en el campo de la psicología.

También ejerce la pedagogía como Docente Universitaria – Facultad de Ciencias y Humanidades, impartiendo asignaturas relacionadas con la psicología clínica y social, formando futuras generaciones de psicólogos. También desarrollo de contenidos académicos que combinan teoría y práctica para preparar a los estudiantes para los retos del ámbito profesional. Mentoría y supervisión de estudiantes en proyectos de investigación y prácticas clínicas.

Se ha desempeeñado como Secretaria Académica – Facultad de Ciencias y Humanidades, gestionando estrategias académicas y administrativas para elevar los estándares educativos de la facultad. Lideró iniciativas interdisciplinarias enfocadas en integrar la psicología en el desarrollo académico y personal de los estudiantes.

Psicóloga Clínica en Práctica Privada, con más de 5 años de experiencia en el tratamiento de ansiedad, depresión, traumas y rupturas amorosas siempre enfocada en terapia de pareja, con énfasis en conflictos.

Creadora de Contenido en Salud Mental: Desarrollo de publicaciones y material educativo en redes sociales, promoviendo el cuidado emocional y rompiendo estigmas sobre la salud mental.

Teniendo claro el impresionante curriculum, de nuestra Mujere de Elite de esta edición, quisimos  adentrarnos en un tema específico  de relevancia para todas las mujeres, por lo que hemos preguntado:

1. ¿Cuál es tu opinión sobre el liderazgo femenino?

El liderazgo femenino es una fuerza transformadora que enriquece cualquier espacio en el que se desarrolle. Las mujeres líderes aportamos no solo conocimientos técnicos, sino también una perspectiva única moldeada por nuestras experiencias, empatía y resiliencia. Sin embargo, construir este liderazgo no siempre ha sido un camino fácil. Personalmente, he enfrentado momentos donde se dudó de mi capacidad o se me relegó por prejuicios de género. Enfrentarme a esas situaciones, en lugar de debilitarme, me impulsó a trabajar con más fuerza y a demostrar que el liderazgo femenino no solo es válido, sino necesario.

Como mujeres, liderar también significa superar barreras que históricamente nos han limitado, equilibrar múltiples roles como el de madre y profesional y, muchas veces, navegar en entornos donde nuestro lugar no siempre es reconocido. Pero esa dualidad es precisamente lo que hace que nuestro liderazgo sea más completo, más humano.

Creo firmemente que liderar siendo mujer no solo implica abrirse camino, sino también abrir la puerta para que otras lo recorran. Es mostrar que podemos ser fuertes y vulnerables a la vez, que podemos transformar la adversidad en oportunidad y que nuestro liderazgo no solo beneficia a nosotras, sino a toda la sociedad. El liderazgo femenino no busca desplazar a nadie, sino demostrar que todos ganamos cuando las mujeres tenemos un asiento en la mesa y voz en las decisiones.

2. ¿Crees que el papel de las mujeres debería ser más visible?

Definitivamente, el papel de las mujeres debe ser más visible, no sólo para inspirar a otras, sino para validar y reconocer el esfuerzo que muchas veces se realiza enfrentando obstáculos personales, laborales y sociales. Como mujer, he atravesado desafíos significativos para construir un camino en mi carrera, enfrentando situaciones en las que me sentí injustamente desplazada y desvalorizada, pero esas experiencias me han hecho más resiliente. Además, equilibrar mi rol como madre con mis metas profesionales ha sido un reto que no siempre se visibiliza o valora lo suficiente.

Por eso creo que es crucial que se dé más espacio y visibilidad a las mujeres en todos los ámbitos. No solo por lo que representamos para nuestras familias, sino porque nuestras historias, nuestra capacidad de superar dificultades y nuestro esfuerzo constante aportan riqueza y diversidad a cualquier entorno. Es hora de que se reconozca nuestra contribución y que, juntas, podamos abrir camino para las que vienen detrás.

3. ¿Qué mensaje enviarías a las mujeres en el tema de la toma de decisiones?

Mi mensaje para las mujeres es que se atrevan a decidir con valentía, incluso cuando los obstáculos parezcan insuperables. En mi experiencia, tomar decisiones firmes y estratégicas ha sido la clave para abrirme paso en contextos donde, en muchas ocasiones, no fui bienvenida con facilidad. He enfrentado situaciones en las que hombres, y a veces incluso sistemas, intentaron minimizar mi voz o desestimar mi capacidad. Sin embargo, esas experiencias, lejos de detenerme, me han impulsado a demostrar mi valor con acciones y resultados.

Cada desafío ha sido una oportunidad para reafirmar quién soy y hacia dónde quiero ir. Recuerdo momentos en los que sentí que la balanza no estaba a mi favor, pero fue justo ahí donde aprendí que, como mujeres, tenemos que ser nuestras propias aliadas, confiar en nuestro criterio y no temer a alzar la voz, aunque otros intenten silenciarla.

La toma de decisiones no es sencilla, pero es un acto de empoderamiento. Cada decisión que tomamos, por pequeña que parezca, es un paso hacia nuestra autonomía y hacia la vida que soñamos. Mi invitación para todas las mujeres es que conviertan los obstáculos en impulso, respondan a las críticas con hechos y recuerden siempre que el verdadero liderazgo no se impone, se construye con integridad y perseverancia. A veces, la mejor respuesta a quienes intentan subestimarnos es nuestro éxito. Esa es la verdadera bofetada con guante blanco.

Mi frase:

  «Creo que el liderazgo femenino y la salud mental son pilares fundamentales para construir una sociedad más justa y equitativa. Mi propósito es inspirar a otros a creer en sí mismos y a construir vidas llenas de propósito y equilibrio.»